Uno piensa siempre que ella es única, que es la mujer de tu vida, como si tal cosa existiera, como si tu vida necesitara de una mujer. Siempre piensas que "algún día se dará cuenta de lo que ha perdido" y tiendes a aferrate a la esperanza de que en el futuro se de cuenta de que estábais hechos el uno para el otro. Se repite casi siempre el mismo argumento: "no entiendo cómo no se da cuenta, no sé cómo es capaz de tirar por la borda todos estos años que hemos pasado juntos". Uno piensa siempre desde su posición de enamorado y abandonado, que suelen ser la misma cosa. El problema es que nunca somos capaces de ponernos en el lugar de ella, la gran ramera, que podría decirse.
La gran ramera, que no tiene por qué serlo, pero que viene al caso, ya no nos quiere. No está enamorada. No es que no le cueste tirar por la borda todos los años compartidos, es sólo que ahora tiene otras prioridades. Quiere estar sola, o ha conocido a alguien con quien quiere pasar otros cuantos años inolvidables, o simplemente, ha llegado a la meta de la rutina con éxito. El caso es que la gran ramera, que aunque no lo sea conviene llamarla así para liberar nuestros impulsos homicidas de una forma pacífica, no puede responder a todas las dudas tan obvias que acechan al tipo abandonado. No conviene por tanto recrearse en la mala suerte de uno. No tiene sentido. Es muy difícil, casi imposible, pero, queridos, hay que hacerlo.
Siempre es igual y las canciones no ayudan mucho. Nos repetimos lo mismo: "¿Qué hago yo con todas las fotos que me recuerdan a ti?, ¿Dónde meto todos los recuerdos que me salen por las entrañas?, ¿Cómo voy a poder volver a pasear por esa calle donde tantas veces me dijo "te quiero"?, ¿Qué ha cambiado desde que hace un mes me dijo "te amo"?, ¿Qué he hecho mal?"
No has hecho nada mal. Lo que ha cambiado es la forma en que ella te siente. Puedes volver a pasar por esa calle, claro, pero espera unas semanitas, no seas masoca. Los recuerdos que te duelen ahora te ayudarán mañana, y no hace falta que los olvides, tan sólo intenta aparcarlos un tiempo. Las fotos puedes quedártelas, no hace falta que las quemes en un infructuoso arrebato salvífico, pero intenta olvidar unos mesecitos el cajón donde las guardes. Sé que estas respuestas son demasiado frías para el ardor con el que uno suele realizarse todas las preguntas que figuran en el párrafo anterior, pero, insisto, me da a mi que es la única forma de salir adelante cuando te deja la gran ramera que, sí, lo sé, no lo es tanto, pero da igual.
Primero, asumes que estás muy mal, hunido, destrozado, todo lo increíble e insoportablemente hundido que quieras estar. Pero asúmamoslo. Tenenos derecho a estar horriblemente mal. Después, la clave está en querer dejar de estar tan jodido. Hay que cambiar de actitud, desear salir del pozo, darse una oportunidad. Una vez superadas estas dos fases iniciales, comienza el camino. Unos tardarán más que otros, pero al final se llega a la meta. Seguro. Eso es lo mejor que se puede pensar en esos momentos: el final del dolor llega, es sólo cuestión de tiempo. Es indiscutible que se deja de sufrir por ella, la gra ramera, lo sea o no. Y, además, ten en cunta que una vez enfangados en el camino de la superación, sólo hay un destino posible. El camino es sólo de ida.
Me está saliendo una cosa así como de libro de autoayuda, pero qué vamos a hacerle. Doy por hecho que ella es fantástica, irrepetible, la mejor. Doy por hecho que piensas (pensamos, pensé) que jamás encontrarás a nadie igual, que te comprenda tan bien, que te llame cosita, pequeño, guapito, cariño o lo que sea. Lo sé. Sé que pensamos así en esos momentos. Pero es que sólo si eso es cierto, sólo si la quieres de verdad aunque te haya dejado, sólo si ella es tan maravillosa como dices, sólo entonces puedes superarlo. Sólo se supera un fracaso de amor cuando uno ha estado enamorado.
Sólo una última apreciación: tendemos a regodearnos en nuestro dolor. Incoscientemente nos recreamos en el pasado (pasaditis), en las fotos, los lugares comunes, las canciones de ambos. Inocentemente pensamos que ese dolor tan inaguantable es único, que nadie en el mundo te entiende y que nadie ha sufrido más que tú. Y probablemente es verdad. Pero no te regodees, tio, que es muy peligroso. Y no te equivoques: que te deje la chica que quieres es una putada enorme, sin matices. Así que huye, crre, sal de ahí, y cuanto antes mejor. Y piensa por ti, no caigas (caigamos) en el error de ponernos a interpretar los pensamientos de la gran ramera. No sabemos qué piensa, qúe quiere, qué siente. Y como no lo sabemos, ignorémoslo. Intentémoslo, al menos. Ella es ella, la gran ramera y yo, y tú, eres tú y soy yo, y tienes y tenemos el derecho de empezar de nuevo.
CONSEJO ALTERNATIVO: Devora versos, ponte una bufanda larga y desángrate con alguna guitarra afilada. Construye tu mundo de decadencia, saborea cada lágrima como si fuera la última. Cierra los ojos e imagina su pelo y su sonrisa, y sus pequeñas manos sobre tu piel y vuelve a recrear aquella noche en que ella tenía los ojos cerrados y tú la dijiste "tienes unos ojos preciosos" y ella sonrió y tú la dijiste "me gusta cuando callas porque estás como ausente". Puedes decirte que sufrir por amor es maravilloso porque significa que estás vivo, siéntete afortunado de amar tanto, de sufrir tanto, "porque el resto de los mortales nunca podrán sentir algo así". Despierta cada mañana y abraza su fotograía y emborráchate a solas en la barra de algún bar bohemio y absurdo. Muere, al final, maldiciendo tu suerte pero, eso sí, enamorado como el primer día.

4 comentarios:
Espero que "tu articulo(libro) de autoayuda" cumpla con su misión (que ya va siendo hora)
¡¡¡Que gran articulo!!! ¡¡¡Yo aun miro la foto de una persona cada dia antes de meterme en la cama!!!
creo Guillermo que acabas de escribir no el mas bonito, xo sí el mas real de todos los textos q hasta ahora has hecho.
Línea tras línea has ido plasmando en papel(pantalla) todos los sentimientos que revolotean en mi, dia tras dia, semana tras semana...obviamente has tenido que vivir esto que cuentas, esto que aconsejas, porque nadie que no haya sido abandonado, nadie que nunca haya sufrido un desamor, podría explicarcon tanta perfección una situacion tan complicada de aguantar, odiosa de vivir,triste de experimentar, y muy muy dificil de olvidar...algún dia hablaremos aqui de mi cicatriz...x ahora solo hay una herida abierta que sangra...eso si, cada vez menos. espero que tu herida sea ahora una bonita señal en tu corazón.
Gracias
dios mio, cuanto anónimo hay por el mundo. Mi agradecimiento más sincero
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