martes 9 de diciembre de 2008

Eres una rata, pequeña

No deja de llover y a mi me da por recordarte tumbada boca a bajo en mi cama, cubierta de lágrimas y demasiado sola. Huele tanto a Irlanda en estos días oscuros que casi te pido una pinta en vez de una palabra. Desconozco el significado de tus dudas, obviamente, pero tengo jirones en las manos de tanto aplaudirte. Sé que necesitas a tu público, pero ya me he cansado de ser el único espectador de tu función. Representas lo que no eres, una ninfa inteligente y blanca.

Madrid, que como dejó dicho Umbral, es un género literario, tiene hoy una mezcla de soneto pesado y ensayo complejo, de esos en los que las citas a pie de página ocupan más espacio que el texto. Es un día de alcantarillas y no sé por qué se me ha venido a la mente tu imagen desbocada entre la razón.

Las ratas se lavan cada noche pero siguen siendo seres infectos.