Un mensaje puede cambiar el mundo, dice la televisión. Por ejemplo, si me dices "tq" me darán ganas de meterte la super pop por el cerebro, si hubiera o hubiese. Pero también puedes escribir "dejaría que me dejases si es lo que quieres". Y no te dejaría nunca.
Pero más aún: "me encanta ser mujer y la menopausia no lo cambia", "más sustancia, menos flacidez... porque nosotras lo valemos". Dios mio, lástima de kalashnikov. Se me ocurre otro mensaje para los creativos y publicistas en general: "Sois putos"
Un mensaje en una botella puede evocar una epopeya literaria. Pero un mensaje y una botella pueden significar que el director del banco se ha enterado de que eres un borracho y que te lo comunica por correo certificado.
Un mensaje no es un sms. Y eso que el peor oficio no es el de mensajero -nada de malo hay en ganarse las lentejas en un vespino- , sino el de publicista, creativo a sueldo, genio con tarjeta de visita y adulador de la etiqueta en general. Ellos, el mundo de afuera, los hijos de puta del ascensor, ellos, la escoria del cheque, ellos se inventaron el sms, y con él la destrucción de la belleza, de la caverna, del espacio y el silencio, ellos se cargaron la métrica con la que mis abuelos se enamoraron.
Ahora no escribimos, ahora escupimos.
Ahora ni siquiera conversamos, ahora vomitamos.
Antes el mundo estaba lleno de virus y ahora Scotex y el Ibuprofeno lo han convertido en un ambulatorio demasiado blanco, demasiado limpio, demasiado sano...
Ellos, que inventaron el sms y la penicilina, y después las puto com, y más tarde el euribor y antes de todos eso la guerra, ellos, mendigos de la conciencia y la libertad, ellos que no saben de las letras más que su utilidad, ellos se inventaron la muerte.
A ellos quiero escribirles un mensaje. O mejor, un sms, para que me entiendan: "mrceis l mrte". Stop.
jueves 19 de marzo de 2009
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3 comentarios:
Parce q buscabs l sublimndad. TQM
Parce q buscabs l sublimndad. TQM
Amigo cómo su país, Nicaragua. Su blog es muy organizado. Felicidades. Un abrazo desde: Manoel Limoeiro en Recife-PE. Brasil.
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