sábado 26 de febrero de 2011

El carné de conducir

Sé que vas conduciendo despacio, atravesando una carretera terciaria, con un sol medio apagado suavizando tu brazo izquierdo. Anoche le hiciste el amor a una chica fantástica. Casi puedes hasta recordar su nombre. Estaba bailando en mitad de una pista cualquiera, absorbiendo el Tonight (I´m fuckin´ you) de Enrique Iglesias en sus caderas. Tan moderna, tan bonita. Claro que tú sabes que te costará recordar su nombre. El hermano pequeño del viento acaricia tu pelo a medida que vas bajando la ventanilla. Enciendes la 100 y suena Lady Madrid. ¡Ja!, piensas, y sonríes como si alguien pudiera ver tu gesto de autocomplaciencia. estás tranquilo, en paz contigo mismo. Ha sido una noche fantástica, piensas, claro, y se te encienden las hormonas. ¿Cómo se llamaba?, mierda, estás a punto de recordarlo. Vivía sola en un pequeño apartamento de Tribunal. Tenía la casa llena de auto retratos. Y un gato. ¡Alicia! ¡Claro!

Daiquiri se llama blues. Pasas del embrague al acelerador naturalmente, llevas unos pitillos tan caros, una camiseta de Jack and Jones y quizá Alicia esté ahora pensando en ti. La verdad es que anoche, cuando salisteis de aquél bar, le cogiste de la mano. Ella te miró sorprendida y tú le dijiste alguna chorrada pretenciosa que, por la razón que fuese, fue suficiente para que no se soltara. (Una paloma se vacía en el espejo trasero de tu coche, joder) Te dijo su nombre sin que tú se lo preguntaras. Ahora que lo piensas, ¿Por qué te miraba de aquella forma? Os mojásteis los labios, por supuesto, mientras tu amigo Dan te daba toques al móvil. Por cierto, tienes que llamarle.

Ya has llegado. Te bajas del coche y tu madre te espera en la puerta. Hola hijo, te dice y te besa, ¿qué tal anoche?, te pregunta, y en la mesa te espera tu comida favorita.

2 comentarios:

Luz dijo...

no me lo digas: pisto con filetes rusos :D

Anónimo dijo...

:) ja!