sábado 19 de febrero de 2011

Lo ves

Un tipo oscuro, con bigote, me mira desde el piso de enfrente. Lleva una gorra de los Yanques, aunque vivimos en Moratalaz. Debe ser que tiene el Plus para ver los partidos de la liga americana. Me mira con unos ojos raros, penetrantes. ¿Se cree que me va a asustar? Me levanto de la silla y me acerco a la ventana. El tipo no resiste el desafío y se va a su cuarto a leer el Marca, supongo.

Ayer una chica se sentó frente de mi en el autobús. Tenía el pelo castaño y rizado, era delgada y me hubiera encantado que me mirara. Pero fue al revés. No podía dejar de fijarme en ella, en sus piernas, ceñidas en unos tejanos ajustados, en sus manos, que jugueteaban con unos auriculares en los que podía escucharse algo de Muse. Ella se dio cuenta de mi observación y se fue a a otro asiento. Antes de bajarme del autobús me acerqué a la chica y le dije:

- No soy un violador. Es sólo que eres preciosa y me encantaría acostarme contigo.

Antes de que pudiera decir nada salí del autobús y me fui a la FNAC a por el último libro de Ray Loriga.

Mañana voy al cine. Allí todos miramos al mismo sitio: una gran pantalla que deja de ser blanca por un par de horas. Voy a probar una cosa: en mitad de la película voy a ponerme delante de la pantalla, de pie,  mirando a los espectadores. ¿Veré yo a mucha gente o verán ellos a un tipo delante de la ficción?

Esto de las miradas es muy complicado. ¿Tú cómo lo ves?

1 comentarios:

Anónimo dijo...

no se que verán esos espectadores, lo que sí se es lo que podría pasarte a ti ;)

http://www.publico.es/culturas/362513/mata-a-un-espectador-por-comer-palomitas-durante-la-proyeccion-de-cisne-negro